El crisol destaca por su excelente rendimiento térmico y una estructura orientada a la máxima durabilidad:
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Resistencia térmica extrema: Está construido en porcelana esmaltada de alta resistencia que le otorga un óptimo rendimiento mecánico y una durabilidad química mejorada. Puede soportar temperaturas extremas de hasta 1050 °C (1900 °F), lo que lo hace perfecto para experimentos de calcinación y análisis cuantitativos.
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Diseño funcional y seguro: Su cuerpo de forma alta se complementa con una tapa ajustada que ayuda a contener las muestras y evitar pérdidas por salpicaduras o evaporación durante el calentamiento directo.
Esta pieza de porcelana robusta cumple con los estándares internacionales de calidad y está fabricada con materias primas de primera categoría, garantizando un rendimiento seguro, confiable y una larga vida útil en los entornos de laboratorio más severos.


